
Analistas ven "limitado" el impacto en China de posibles restricciones comerciales de UE
La firma Capital Economics estimó este viernes que un arancel adicional de 20 puntos porcentuales sobre las importaciones chinas en sectores estratégicos reduciría el producto interior br...
La firma Capital Economics estimó este viernes que un arancel adicional de 20 puntos porcentuales sobre las importaciones chinas en sectores estratégicos reduciría el producto interior bruto (PIB) de China entre un 0,2 % y un 0,4 %, un golpe que, repartido en tres años, restaría alrededor de una décima al crecimiento anual.
El informe, publicado coincidiendo con la visita a Pekín del comisario europeo de Comercio, Maros Sefcovic, señala que incluso una escalada más amplia se vería limitada por la "alta dependencia" europea de suministros chinos en minerales críticos y tecnologías verdes, así como por las divisiones entre Estados miembros.
La presión en Europa para endurecer la respuesta a las importaciones chinas ha aumentado en los últimos meses, mientras Bruselas pide a Pekín que corrija un desequilibrio comercial que considera "insostenible".
Según Capital Economics, las medidas comerciales actuales de la UE cubren solo el 4 % de sus importaciones desde China, porcentaje que sube al 4,5 % si se incluyen investigaciones en curso y salvaguardias no dirigidas específicamente contra Pekín.
La firma advierte, sin embargo, de que las nuevas herramientas en estudio podrían afectar a "sectores enteros" y no solo a productos concretos, especialmente en ámbitos incluidos en la futura Ley de Aceleración Industrial, como automóviles, acero, cemento, aluminio, baterías, energía solar y eólica o químicos.
En un escenario con aranceles adicionales de entre 10 y 30 puntos porcentuales sobre esos sectores, Capital Economics calcula que las importaciones europeas de bienes chinos afectados podrían caer entre un 40 % y un 80 % a largo plazo, lo que equivaldría a una reducción de entre el 10 % y el 20 % del total de compras comunitarias a China.
El impacto sobre el PIB chino sería menor porque las empresas del país asiático podrían adaptarse desviando exportaciones hacia otros mercados o reencaminando bienes a través de terceros países, como ocurrió con los aranceles estadounidenses, según la consultora.
Por su parte, Andrew Small, director del programa Asia del Consejo Europeo de Relaciones Exteriores (ECFR), sostuvo esta semana que el consenso europeo para actuar frente a China "por fin" está en marcha, después de que la cautela alemana "frenara" durante tiempo un enfoque más robusto.
Small advirtió, no obstante, del riesgo de que Pekín trate de atraer a la UE hacia una "trampa procesal", con ofertas suficientes para retrasar medidas europeas pero no para "alterar las dinámicas" que, a su juicio, impulsan la desindustrialización europea.
Sefcovic mantiene en Pekín entre este jueves y este viernes la segunda ronda del mecanismo de consultas sobre comercio e inversión entre China y la UE, en una visita en la que Bruselas busca resultados "tangibles" para reequilibrar una relación marcada por un déficit europeo de 359.800 millones de euros en 2025, el acceso limitado al mercado chino y las tensiones por la presión exportadora del país asiático.
