
Alertan sobre los planes de producción de minas antipersona en Polonia y Finlandia
"Polonia y Finlandia ya abandonaron el tratado, pero no han sobrepasado todos los límites. La decisión de producir, transferir y usar minas antipersona aún puede detenerse", señaló la d...
"Polonia y Finlandia ya abandonaron el tratado, pero no han sobrepasado todos los límites. La decisión de producir, transferir y usar minas antipersona aún puede detenerse", señaló la directora de ICBL, Tamar Gabelnick, en una carta abierta a líderes mundiales para expresar su preocupación y pedirles que intervengan.
Polonia anunció en marzo, días después de su retirada del tratado, sus planes de adquisición de 14,7 millones de minas antipersona, que de materializarse convertirían al país en poseedor de uno de los mayores arsenales de este armamento.
Según las autoridades polacas, estas minas podrían desplegarse en la frontera oriental del país en caso de amenaza.
Finlandia dejó el Tratado de Ottawa el 10 de enero y ese mismo mes hizo pública su intención de adquirir y también producir minas antipersona a partir de 2027.
"Entendemos las graves preocupaciones de estos países en materia de seguridad", señaló ICBL, pero un regreso a la producción y uso de estas armas "puede poner fin a tres décadas de progresos y animar a la proliferación de armas que la comunidad internacional lleva años intentando eliminar".
En su mensaje, dirigido entre otros al secretario general de la ONU, António Guterres, a la Unión Europea y al Comité Internacional de la Cruz Roja, la campaña antiminas pide que inicien contactos de alto nivel con Finlandia y Polonia para intentar evitar que los planes de producción y uso se materialicen.
También envió la misiva a ministros de Asuntos Exteriores de países como Francia, Alemania, Reino Unido, Suiza, Canadá, Austria o Bélgica, entre otros.
Otros tres Estados de la Unión Europea (Estonia, Letonia y Lituania) se han retirado también del tratado desde diciembre de 2025, alegando el deterioro de la seguridad regional y la amenaza que representa Rusia.
"Las minas antipersona no distinguen entre soldados y civiles y siguen matando y mutilando mucho después de que terminen los conflictos", recordó ICBL, nacida en 1992 como una coalición de organizaciones civiles y que fue clave en la adopción cinco años después del Tratado de Ottawa.
