
Al Sisi pide diálogo sobre el Nilo, pero advierte a Etiopía: no aceptaremos "status quo"
"Egipto ha optado conscientemente por la cooperación y el diálogo (...), y es indudable que proteger los intereses de su pueblo es una responsabilidad que no transigirá. Lo digo clarament...
"Egipto ha optado conscientemente por la cooperación y el diálogo (...), y es indudable que proteger los intereses de su pueblo es una responsabilidad que no transigirá. Lo digo claramente: apostar a que Egipto acepte la imposición de un hecho consumado o comprometa su seguridad hídrica es una apuesta perdida", dijo Al Sisi.
El presidente expresó esta postura en la 'Novena Semana del Agua de El Cairo 2026', inaugurada este domingo en la capital egipcia en presencia de ministros de una veintena de países, científicos y expertos globales, así como delegaciones de la FAO, la UNESCO y la Unión Europea.
Al Sisi subrayó que El Cairo "respeta y apoya el derecho de todos los países de la cuenca del Nilo al desarrollo", incluidos en los ámbitos de energía, agricultura y el riego.
Pero insistió en que "el hecho de que las fuentes de un río se encuentren dentro del territorio de un país no le otorga el derecho a controlar unilateralmente un recurso compartido por varios pueblos".
También destacó que su país, con una población de más de 110 millones de habitantes "se enfrenta a un reto hídrico particular", y que el Nilo "proporciona a Egipto más del 98% de sus recursos hídricos renovables" y es para el país norteafricano "el fundamento de la estabilidad y el motor del desarrollo y la prosperidad".
Su llamamiento a la cooperación, y también advertencia, se produce en un momento de gran tensión y escalada política y diplomática entre El Cairo y Adís Abeba por las aguas del Nilo por la construcción y la gestión por Etiopía de la GERD, inaugurada en 2025.
Egipto ha endurecido en las últimas semanas su discurso, y ha vuelto a presentar la gestión del Nilo como una cuestión "existencial" y "de vida y muerte", acusando a Adís Abeba de adoptar "medidas unilaterales" sobre el flujo del río.
Etiopía, por su parte, defiende con firmeza sus "intereses legítimos" en el Nilo Azul, y mantiene que la presa es esencial para su desarrollo, la generación eléctrica y la exportación de energía, y rechaza los repartos históricos del agua que considera heredados de la era colonial.
El pasado 4 de octubre, Al Sisi reunió en Egipto a los líderes de Sudán, Eritrea y Somalia en una cumbre cuatripartita en la que rechazaron cualquier medida unilateral que perjudique los usos actuales del agua del Nilo.
Adís Abeba, por su parte, acusó Egipto, Sudán y Eritrea de apoyar a grupos armados y de la oposición enfrentados con el Ejército regular en el norte del país, lo que esos países niegan.
Al Sisi invitó una vez más a Etiopía a "consultar de forma previa" con sus vecinos los proyectos sobre el Nilo, y reiteró que "la cooperación es posible, siempre que exista la voluntad política (...) de manera que beneficie los intereses de Egipto, Sudán y Etiopía".
